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Cine. Paul Newman: Adiós al gran antihéroe

septiembre 28, 2008

Me acuerdo perfectamente. Tenía yo unos 5 años. Mi padre, extraordinario pianista, sentado frente a su instrumento, calentaba los dedos con una vieja tonada que me pareció divertida y, sin embargo, épica y legendaria. Años después, frente al televisor prendido, la misma tonada empezó a sonar en aquella pantalla y, como sucede con todo aquello que se graba en el subconsciente, el pasado se encontró con el presente  en un choque de trenes mientras me acomodé a ver una película de dos encantadores ladrones en plena depresión económica norteamericana que se unen en contra de un enemigo en común. El ladrón joven, impulsivo e inexperto era Robert Redford. La experiencia, el cinismo y el encanto de la operación: Paul Newman.

“Hay un momento en el que los sentimientos van más allá de las palabras”, se escuchó decir a Robert Redford el sábado. “Perdí a un amigo de verdad. Mi vida y este país es mejor porque él estuvo aquí”. Y se entiende el sentido de sus palabras. Redford y Newman formaron una amistad de aquellas que en el Hollywood de hoy ya no existen. Quizá porque Paul Newman, detrás de esos ojos azules y su extraordinaria capacidad interpretativa era de las últimas grandes figuras de una industria clásica y con sentido. Nominado al Oscar en 10 ocasiones y ganador de la estatuilla tres veces, Newman es de los pocos actores que serán recordados no por uno o dos de sus papeles, sino por la gran mayoría de ellos. La universalidad de sus interpretaciones rompen las brechas generacionales, otorgándonos a muchos de los mejores personajes de la historia del cine, desde Butch Cassidy hasta Eddie Felson -a quien encarnó en dos ocasiones, la última en The Color of Money, cinta que le valió su primer Oscar- pasando por su extraordinario Henry Gondorff o John Rooney y hasta su memorable Luke. Newman fue de esos actores que tuvo el honor de ser dirigido por los más grandes nombres de la historia del séptimo arte, como Alfred Hitchcock, John Huston, Robert Altman, Martin Scorsese y los Coen. Y si miramos la larga lista de colegas con quienes compartió la pantalla, encontraremos nombres como Elizabeth Taylor, Sally Field, Lauren Bacall y Robert Redford, entre otros. Newman recibió nominaciones a los premios de la Academia por las películas Cat on a Hot Tin Roof, The Hustler, Hud, Cool Hand Luke, Absence of Malice, The Verdict, Nobody’s Fool y Road to Perdition, además de la ya mencionada The Color of Money y una nominación a Mejor Película por su cinta Rachel, Rachel, en la que dirigió a su propia esposa, Joanne Woodward. Cabe resaltar que Woodward y Newman se casaron en 1956 y seguían juntos al día de hoy, algo que parece casi imposible en la meca del cine. En una entrevista otorgada para la revista Playboy, Newman respondió a la pregunta de si alguna vez había sido infiel con una de las frases con las que se le recordarán por años: Si tengo bistec en casa, ¿por qué habría de salir a buscar una hamburguesa?.

En 1986 recibió un Oscar a su trayectoria y en 1994 el Premio Humanitario Jean Hersholt por sus obras de caridad. Su primera nominación fue por el papel de un ex atleta alcohólico y amargado en La gata sobre el tejado caliente de 1958, en la que compartió el cartel con Elizabeth Taylor como su esposa, y Burl Ives como su padre en el drama desgarrador de Tennessee Williams, que recibió un final optimista para la pantalla.

En los últimos meses de sus 83 años de vida, esta leyenda de Hollywood decidió enfrentarse con la muerte bajo sus propias reglas pues con el cáncer pronosticado dejó la clínica en la que estaba internado para pasar sus días en casa, rodeado de su familia y con el gusto de saberse dueño de su tiempo. Se recuerda con tristeza la fotografía que se capturó mientras abandonaba el Weill Cornell Medical Centre, en Nueva York, acompañado de su mujer Joanne Woodward y sus hijas. Se lo veía extremadamente delgado y en silla de ruedas. Lo único que se dijo fue que Paul había decidido regresar a casa tras terminar su tratamiento de quimioterapia.

Pero, además, Newman fue siempre un filántropo comprometido. En 1982 fundó la compañía de alimentos Newman’s Own, que fabrica aderezo para ensaladas y cuyos ingresos -que se estiman han superado los 220 millones de dólares desde su creación-, son destinados a diferentes obras de caridad. Una de ellas son los campamentos de verano para niños con enfermedades graves, donde utilizan la diversión y la sonrisa como medicina: The Hole in the Wall Gang Camp.

Ya antes había iniciado una fundación de beneficencia, después de la muerte de su único hijo por una sobredosis de Valium y alcohol en 1978. La Scott Newman Foundation patrocinaba películas y programas de televisión para abordar problemas relacionados con la adicción a la droga y al alcohol.

En 2007, en entrevista para ABC, Newman declaró que era tiempo de retirarse. “No soy capaz de trabajar más como actor al nivel que quisiera”, dijo. “Empiezas a perder la memoria, empiezas a perder tu confianza, empiezas a perder tu improvisación. Por lo que creo que es mucho mejor un libro cerrado para mí”.

Hoy, mientras escribo este post, no puedo evitar rememorar cada momento frente a una pantalla con películas protagonizadas por este oriundo de Ohio nacido en 1925. Recuerdo la angustia y el terror con el que nos llevó a salvarnos de aquella torre en llamas convertida en un verdadero infierno. Pienso en mis primeras clases de billar y en como, veinte años después, me volví encontrar a Fast Eddie ahora con un nuevo pupilo. Pero, sobretodo, viene a mi mente Henry Gondorff y su elegante cinismo, su adorable criminalidad y aquella tonada en un melancólico piano que me transporta a la gran depresión norteamericana en la que descubrí a una verdadera leyenda del cine mundial. Una simple tonada en piano que tenía un claro mensaje: el cine no volvería a ser igual para mí. Y hoy, tras la partida de Paul Newman, el cine nunca volverá a ser igual para nadie.

Descanse en paz, Paul Newman.
D

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3 comentarios

  1. Que descanse en paz este gran actor. Mi mamá siempre fue su fan número uno, en lo personal me parece uno de los grandes de siempre. Gracias por compartir esta información tan pronto, gracias por ayudarnos a despedirnos de una estrella que ahora brilla en el cielo. Sabinne


  2. Excelente artículo! Gracias por compartirlo. Vaya que se le extrañará! Descanse en paz Paul Newman.


  3. hola soy un vecinodecantabria y se como se cura el cancer.entra en la barra de direccion
    curateelcancer.blogia.co



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