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Cinecrítica. Burn After Reading (Ethal & Joel Coen, 2008)

octubre 28, 2008

Por: Enrique Lores

Al mismo tiempo que hacían No Country for Old Men, los hermanos Coen tenían otro proyecto en desarrollo, Burn After Reading. Del drama del filme ganador del Oscar, pasaron al humor negro, con una película que es divertida sin dejar de ser una crítica en muy diversos niveles.

Uno de los primeros detalles que llama la atención es el reparto. Brad Pitt, John Malkovich, George Clooney, Frances McNormand, Tilda Swinton y J.K. Simmons, entre otros. Desde que se creó el guión ellos estaban ya seleccionados y los personajes se escribieron pensando en ellos. Se nota, pues los diálogos, los gestos… todo les cuadra de manera precisa. Sí… de acuerdo, quizá ya hemos visto a Brad Pitt varias veces en un personaje similar, o a Malkovich gritando, histérico, incluso a Swinton como la mujer cuadrada, obsesiva e incapaz de la menor sonrisa. Los hemos visto en estos personajes antes y, precisamente por eso es que les queda como anillo al dedo lo que vienen a hacer en Burn After Reading.

La película es una especie de comedia-oscura-de-situación. Y como en toda comedia de situación, una hecho simple se va complicando y complicando por medio de malos entendidos que llevan a los personajes a extremos que se balancean entre lo chusco y lo verdaderamente perturbador. Y este es uno de los grandes aciertos de la cinta, su capacidad para divertirnos y hacernos reír con situaciones que sin duda pueden llegar a la realidad y que distan mucho de ser graciosas. No es Dr. Strangelove, pero no deja de ser un buen ejercicio de crítica y humor negro.

Todo inicia con dos personajes con necesidades muy definidas. Por un lado tenemos a Cox, un agente secreto de los Estados Unidos que acaba de ser despedido y está dispuesto a escribir sus “memorias”, llenas de datos importantes sobre altos cargos del gobierno norteamericano. Por el otro lado está Linda, la gerente de un pequeño gimnasio que afirma necesitar de diez cirugías plásticas para renovarse como ser humano. Ella, sobre todo, resulta ser una mujer manipuladora y sin escrúpulos, capaz de lo que sea para conseguir sus operaciones e iniciar el camino hacia una mejor vida.

Los demás personajes entran en dos categorías: o son títeres de algún otro personaje, o son víctimas inocentes, que entraron en la maquinaria de venganza y deseo y resultan simples peones desechables. Con esto se tiene suficiente para ir de una situación graciosa a otra, complicando a cada paso la vida de todos los personajes.

Tenemos a Chad, un inocente entrenador de gimnasio que se ve inmiscuido sin comprender del todo el peligro de lo que hace y las consecuencias de sus actos. Harry, el amante perfecto de todas las mujeres por fuera, pero un hombre infantil y necesitado de cuidados maternales por dentro. Cox, la antítesis de lo que debe ser una buena pediatra. Ted, el eterno enamorado ignorado. Suenan a convencionalismos, sin duda, pero están ahí como herramientas de una crítica importante al funcionamiento de los Estados Unidos.

Primero que nada, me encantó la crítica al sistema de “seguridad” de los Estados Unidos. Los hermanos Coen atacan a las agencias de investigación sin piedad. Nos muestran la crueldad con la que funcionan y hasta qué punto pueden llegar a cometer crímenes inauditos que se enmascaran tras la “seguridad nacional.” Y todo ello, claro, con la tranquilidad con la que cualquier civil se compra una hamburguesa en cualquier restaurante callejero. Las conversaciones sobre muertos y cadáveres resultan hilarantes y espeluznantes al mismo tiempo.

La superficialidad de la sociedad norteamericana, su búsqueda de salidas fáciles y de cambios sin esfuerzo están representados en diversos personajes. La persecución de la felicidad sencilla, sin lucha, sin motivaciones reales y de fondo, pero más que nada, el daño que puede hacer una persona determinada en alcanzar metas vacías sin la necesidad de esforzarse, utilizando a todos los que están en su camino para hallar aquello que, desde su visión retorcida de la vida, tiene el mayor valor. La obsesión de nuestro siglo XXI con la apariencia, con la delgadez, con la eterna juventud y los extremos a los que los seres humanos son capaces de llegar con tal de alcanzar falsos ideales están presentes en esta película, principalmente de la mano de Clooney y McDormand, ambos increíbles como personajes que nos hacen reír en situaciones que son muy serias, oscuras y actuadas con total rectitud de corazón.

Definitivamente recomiendo este filme. No es el mejor de cine de humor negro que se ha hecho. No. Pero es una crítica importante y los escritores/directores dejan claro en cada toma que están enamorados de su proyecto, la película grita a los espectadores lo mucho que los creativos se divirtieron haciéndola. Y nosotros nos vemos atrapados en ese gusto, en ese goce por la creación cinematográfica por el simple hecho de crearla, de vivirla. Se puede sentir que en la pantalla lo que se está proyectando es el trabajo de un grupo de amigos que un buen día se propusieron pasársela bien con un proyecto de humor negro, poco pretencioso pero, repito, crítico hasta el tuétano y con momentos maravillosamente logrados (presten especial atención a las escenas en las que aparece J.K. Simmons, uno más de los maravillosos actores desaprovechados por Hollywood.)

Recomiendo que la vean. Podrán desde divertirse hasta pasar el rato a gusto, pero es poco probable que se aburran. Si son fanáticos del cine de estos dos hermanos y quieren ver algo mucho menos oscuro que No Country for Old Men corran a verla antes de que desaparezca de las salas, pues dudo que dure mucho tiempo. Es una comedia, sí, pero no es una comedia fácil ni utiliza el típico humor norteamericano al que, para bien o para mal, nos estamos acostumbrando.

¡Un abrazo!

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3 comentarios

  1. Muy buena tu crítica, aunque yo me divertí más en todas las escenas de Brad Pitt, y perdón pero yo no lo recuerdo en ningún otro personaje como éste, y es precisamente por ello que está comiquísimo. Menos mal los hmnos. Coen (sin h) hicieron esta película porque con las anteriores me hicieron salir de la sala bastante decepcionada…


  2. Ah, y no sólo aplica la crítica para EUA, a mí me recordó varias cosas aquí en México, sobre todo con la paranoia que viven muchos en esta ciudad.


  3. Kika:

    “Doce Monos”, “Ocean’s Eleven”, e incluso momentos selectos de otras películas. No dije que ha hecho este papel, pero si que está construido de momentos similares de Pitt en otros filmes. No por eso es menos brillante su actuación ni menos bien construido su personaje.

    Gracias por tu comentario. Un abrazo.

    Enrique Lores.



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