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Cinecrítica. The Day the Earth Stood Still (Derrickson, 2008)

enero 18, 2009

Por: Enrique Lores img_1003

Un poco tarde fue que logré hacerme de un tiempito para ver The Day the Earth Stood Still, el refrito de la famosa película de ciencia ficción de los años cincuenta. En esta versión moderna, Keanu Reeves y Jeniffer Conelly le dan vida a los personajes principales, el ya famoso Klaatu y la doctora Helen Benson. Como toda película moderna de ciencia ficción, todo empieza como un misterio. Bueno, en este caso nos imputan primero una introducción necia, sobrada e innecesaria. Ya luego nos enseñan que algo se acerca a la Tierra, no sabemos que es. La gente se despierta en la madrugada, los científicos más importantes del país son llamados a una reunión súper secreta. Se concluye que lo que se acerca es algo que en realidad no es, etcétera, etcétera…

the_day_the_earth_stood_still_movie_posterLos primeros veinte minutos de película son buenos y entretenidos, a decir verdad. Como siempre, la tecnología permite que veamos en pantalla historias que eran imposibles de mostrar hace diez o quince años. El intento de ciencia ficción de la versión de 1951 se ve aquí expuesta en toda su gloria. La nave extraterrestre, rediseñada. El extraterrestre Klaatu con un origen más sorprendente y capaz de tenerlo a uno en expectación y, finalmente, el robot gigante impresionante como la primera versión nunca pudo haberlo logrado.

No leas más adelante si no has visto la película y planeas verla, pues lo que sigue es la crítica de sus elementos y un resumen de su historia.

Muy bien… entonces pues llega a la tierra la nave extraterrestre, que tiene la forma de una esfera gigante, una esferota que ocupa buena parte de Central Park en Nueva York. Nada puede verse hacia adentro, la esfera parece creada por una especie de nebulosa grisácea. De la “nave” surge un ser extraño, blanco, una especie de humanoide con piel grasosa y blanquecina. No falta el soldado que le dispara. Ante la amenaza, surge de la nave un robot de varios pisos, con un ojo rojo dispuesto a destruir lo que tenga enfrente (en la versión de los cincuenta el rayo laser desaparecía a sus enemigos en un efecto de transición, lo mejor que se podía hacer en esos tiempos). Pero el buen humanoide le dice al robot gigante que se espere, que no ataque. El robot obedece y se queda como una piedra. El humanoide es llevado a una sala de operaciones para que un médico intente salvarlo. El médico logra sacarle la bala, pues resulta que Klaatu tiene una forma y un organismo totalmente humano, hasta habla inglés el condenado. La explicación de porque se veía como un humanoide gelatinoso me parece muy buena, quizá el único detalle creativo y valioso de toda la cinta.

the_day_the_earth_stood_still_6En un par de días, Klaatu es un Keanu… no fue adrede, aunque los nombres se parezcan. Decía… en un par de días, Klaatu es un Keanu Reeves hecho y derecho. El Presidente de los Estados Unidos ya salió huyendo y dejó el changarro a la Secretaria de la Defensa. Ella, representada por la extraordinaria Kathy Bates, es el típico personaje de película de acción, paranoica, desconfiada y siempre deseando bombardear a los extraterrestres hasta por el trasero.

Mientras la Secretaria quiere sacarle a Klaatu información sobre qué diantres quiere en la tierra y porque millones de esferas más pequeñas han bajado hasta posicionarse en cada esquina del planeta, la doctora Helen desea ayudarlo a cumplir su misión en la tierra. La misión de Klaatu es salvar la Tierra. Los seres humanos, con su basura y contaminación, están echando a perder el planeta y alguna especie de confederación intergaláctica desea salvar el planeta (acabando con la raza humana). En la versión original, era la Guerra Fría la razón para la visita de los extraterrestres. ¡Muy bien! Todo listo: un extraterrestre capaz de controlar maquinaria y electricidad está suelto en la tierra para darle una última revisión antes de mandar a la especie humana a freír espárragos. Y no está solo, lo acompaña un robot gigante capaz de hacer pedazos aviones y pulverizar tanques. Maravilloso… excepto que en este momento la película pierde absolutamente todo interés y, de aquí en adelante, es una gráfica en constante descenso.

Gracias a la ayuda de la doctora Helen, Klaatu logra escapar de las garras del gobierno de los Estados Unidos. Después de estar unas horas solo caminando por Nueva York, la doctora Helen lo encuentra y el resto de la película son estos dos personajes yendo de un lado a otro, ella queriéndolo convencer de que la humanidad vale la pena y él, seguro a cada paso que la humanidad no tiene nada que la haga merecer su salvación.

the_day_the_earth_stood_still_3Ah, perdón… lo olvidaba, estos dos personajes no están solos, están acompañados por Jacob, el hijastro de Helen. Este personaje es de esos que uno piensa que los guionistas los pusieron nada más para fastidiarlo a uno. Es un niño pesado, desobediente, traicionero, inseguro y muy enojado. Una especie de Anakin Skywalker del Episodio II pero de piel negra y menor edad. Quejándose y lloriqueando todo el tiempo en una especie de “corta y pega” que cansa muy rápido.

Mientras Helen, Jacob y Klaatu andan de acá para allá, el gobierno intenta volar al robot gigante con sus mejores misiles. Obviamente el robot destroza cada cosa que mandan en su contra. Ya que se cansan de quererlo destruir, lo meten en una caja gigante y se lo llevan a una especie de laboratorio subterráneo para analizarlo. Y resulta que, como era de preverse, el robot es impenetrable, ni los más duros talados de diamante pueden hacerle mella. Y entonces, frente a los incrédulos ojos de los científicos, el robot gigante empieza a convertirse en mosquitas. Sí… mosquitas diminutas que se reproducen en un segundo y que son tan desgraciadas que se comen todo lo que hay a su paso, y tan fuertes que hasta pueden consumir el diamante tan solo por caminar en su superficie. En menos de lo que canta un gallo, el enjambre de mosquitas vuela por todos los Estados Unidos, eliminando todo lo humano que hay a su paso, desde casas, camiones y anuncios hasta… obvio, humanos.

Klaatu ve pasar a las mosquitas sin detenerlas y le informa a Helen que esa es la manera en la que los extraterrestres se van a deshacer de los humanos. Las otras esferas que bajaron en otros sitios a lo largo y ancho del planeta son una especie de “arcas de Noe”, que se van a llevar, dentro de sí, a la mayor cantidad de especies animales posibles, de modo que cuando el humano deje de existir la fauna pueda ser restablecida.

day_krY entonces, la escena que no puede faltar en película norteamericana. Klaatu ve como Jacob llora amargamente frente a la tumba de su padre muerto. Helen, a quien el niño ha maltratado durante toda la película, lo abraza y llora con él, afirmando que también extraña a su esposo muerto. Klaatu se queda observando tal escena y se da cuenta que el ser humano realmente merece ser salvado, pues sus sentimientos valen la pena conservarlos. ¡Típico!

En una última escena, Klaatu se entrega a las mosquitas, que le hacen daño como si no fuera uno de los suyos. Con todo el esfuerzo del mundo, alcanza su esfera-“nave” y parte hacia el espacio una vez más. Las mosquitas caen muertas al instante y la humanidad, por enésima vez, tiene una nueva esperanza. Para cuando los créditos llenan la pantalla oscura, uno ya no quiere a la humanidad y desea que Klaatu se la lleve con todo y mosquitas. La película es mayormente predecible (como todas las de su estilo), aunque los últimos veinte minutos no resultan ni siquiera entretenidos. Cuando una película de ciencia-ficción te lleva los ojos al reloj más de una vez, es que está muy lejos de lograr su cometido.

¿Mi consejo? No sé si siguen exhibiéndola, pero de ser así no la vean. Lo que sea es mejor que esta película, que nos enseña que no se debe hacer un refrito sólo por el deseo refritear algo. Cualquier cinta, en cualquier sala, tendrá un mayor valor por su dinero que este poco entretenido intento de película de ciencia-ficción.

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¡Un saludo!

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One comment

  1. Como El día que paralizaron a la tierra original (de 1951) es una de mis películas favoritas, tenía bastantes, pero que bastantes reservas para ver este remake, y más aún con Keanu Reaves en un papel que hiciera un señor tan elegante y con tanto porte como Michael Reenie. Pero bueno, me pareció que la película arrancó bastante bien, pero después, como menciona Enrique, comenzó a caerse, a caerse, a caerse…

    No sé qué le pasa a Hollywood que piensa que todo debería ser acción. En la movie viejita, cuando Klaatu escapa, tiene tiempo para mezclarse entre los humanos y convivir pacíficamente con ellos para conocerlos; no que en la nueva nomás es corredera tras corredera por lo que pasa.

    La señora Benson es ama de casa y secretaria, pero mucho más inteligente y comprensiva de la situación que el resto de la humanidad, y que esta doctora, por mucho que ésta sea la que tiene un super trabajo e importancia para el gobierno. ¿Otra diferencia? El hijo de la señora Benson es un amor, no como el chiquillo intragable que nos enjaretaron en la nueva versión.

    Pero sin duda el cambio que más le hizo daño al remake fue con respecto al título; bien, ¿a qué horas se detuvo la tierra? Hasta el final, y el propósito de Klaatu nunca se entendió del todo.

    La película viejita estaba un poco más cerca del cuento original, “Farewell to the Master”, de Harry Bates, donde nos damos cuenta de que Klaatu es en realidad el gato de Gort y que no se trataba de destruír a la humanidad, sino de prevenirlos (aunque se deja la idea más pesimista es que los humanos ya están condenados).



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