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Salud. Las fobias. 2da Parte

abril 30, 2009

Por: Dr. Enrique Sánchez, Psicoanalista Clínico

Nos quedamos, en el artículo anterior, en el teoría de las causas de las fobias que a mí más me convence y la que ha resultado mejor con los pacientes.

La fobia es una proyección hacia afuera, un desplazamiento. Un miedo que se carga dentro de la psique que es tan fuerte, tan conflictivo y tan contradictorio, que preferimos enviarlo hacia afuera, como si nada tuviera que ver con nosotros. De modo que un miedo interno insoportable, está mucho mejor puesto en un caballo, en un payaso o en una abeja. “Oiga”, podrían decirme, “pero en ese caso ¿qué se gana? La persona aun siente terror”. Pues sí, pero es mucho más sano para la psique tenerle miedo al payaso, al caballo o a la abeja que andar cargando el terror constante dentro de uno mismo.

finalPero aun queda una cuestión. ¿Qué es eso dentro de nosotros a lo que le tenemos miedo? La respuesta sería: a las ideas o imágenes psíquicas que tenemos de nosotros mismos o de nuestros seres queridos. Las fobias tienen el origen en contenidos insoportables de nosotros mismos o de las personas a las que más queremos (principalmente nuestros padres, puesto a que las fobias mayormente se gestan en los primeros años de vida, aunque se activen muchos años después).

Voy a poner un ejemplo real. Un paciente llega a mi consultorio con un motivo de consulta que no necesito reproducir aquí. En el proceso del tratamiento, me comunica que le tiene fobia a las arañas, la famosa “aracnofobia”, convertida en un cliché por películas y series de televisión. Esta paciente no sólo le tenía terror a las arañas reales, sino que sentía que una araña gigante la atacaba en la noche. Esta fobia por sí sola me guió para descubrir las dificultades que la habían llevado a terapia, y cómo corregirlas.

Trabajando poco a poco, eliminando sus defensas, guiándola en el camino, descubrimos juntos que ella había sido abusada cuando era niña. El abuso, tristemente, vino de su propia madre. Ella recordó, después de que yo tuviera este hecho como hipótesis durante varios meses, que cuando tenía unos siete u ocho años su madre entraba a hurtadillas a su habitación y se recostaba junto a ella desnuda. No creo que haya la necesidad de exponer más detalles de lo que sucedía en esas situaciones.

social-phobia

La niña amaba a su madre con todas sus fuerzas y al mismo tiempo le tenía miedo y desprecio. El sistema psíquico no se lo permitía… ¿cómo vas a despreciar a esa mujer tan buena que te dio la vida? ¡Mala hija! Así que, ante las exigencias de su propia psique, se quedó con la idea de la madre buena y echó hacia el exterior la idea de la madre mala y peligrosa. ¿Hacia dónde lo echó? Hacia las arañas. ¿Por qué a las arañas? Esto es buena pregunta, en ocasiones la manera en la que se proyecta el miedo en un objeto externo es muy clara, en otras ocasiones es tan difusa o compleja que nunca se logra vislumbrar. En el caso de esta paciente que narro, las arañas no fueron sino una simbolización del vello púbico de su madre. Para ella siempre fue mucho menos angustioso temer a las arañas que a su madre; recordar a una araña gigante metiéndose a su cama en vez de recordar a su madre haciendo exactamente lo mismo.

Esto es un ejemplo solamente, los caminos que llevan a la fobia, a la expulsión del temor, a la razón por la cual es expulsado y al elemento simbólico por medio del cual se elije el objeto externo en donde caerá la fobia son siempre únicos, subjetivos, diferentes para cada ser humano sobre la tierra.

“Oiga, usted dijo que también podía ser temor a uno mismo”. Desde luego que sí, y con ello termino. Uno también puede echar hacia afuera las partes que le parezcan psíquicamente insoportables de sí mismo. Pondré de ejemplo a la madre que está en casa angustiada porque sus hijos no llegan. OJO, hay niveles, no estoy hablando de una preocupación real, me refiero a una ansiedad verdaderamente insoportable. Comúnmente, aunque no necesariamente, lo que sucede en esos casos es que la madre tiene un inconsciente deseo filicida. La madre tiene profundos deseos de que a sus hijos les suceda algo. Como ese deseo le es intolerable, lo pone afuera. De ese modo, está muerta de miedo de que algo les pase, pero al menos, estando afuera, no lo vive como su propio deseo. De nuevo, es sólo un ejemplo de los miles y miles que pueden darse, tantos como personas en el mundo.

hiding

¿Cómo superar las fobias? Pues mi respuesta sería: enfrentando el verdadero miedo y arrancándolo de raíz. ¿Cómo? Por medio de introducirnos al inconsciente y enfrentar el momento o la situación que nos causó esa división y ese arrojamiento hacia afuera. Y tal viaje al profundo del inconsciente sólo puede lograrse por medio de psicoterapia. Pero ojo, el tratamiento de las fobias no es conveniente en todos los casos. En ocasiones la fobia está tapando un contenido que el paciente no puede superar. Sólo el terapeuta sabrá si dejar en paz la fobia o intentar curarla. Curar la fobia de un paciente no necesariamente es bueno, repito, pues no sabemos si el temor original, el temor de fondo, puede llevar al paciente a una terrible crisis de la que nunca se recupere. En esos casos, tenerle miedo a los caballos o a los payasos no es tan terrible como aquello que se oculta.

Para finalizar, les dejo una listita de las diez fobias más comunes, según varias fuentes:

  • Aracnofobia (miedo a las arañas).
  • Fobia Social.
  • Aerofobia (miedo a volar).
  • Agorafobia (miedo a los espacios abiertos).
  • Claustrofobia (miedo a lugares cerrados).
  • Acrofobia (miedo a las alturas).
  • Emetofobia (miedo al vómito).
  • Carcinofobia (miedo al cáncer).
  • Astrafobia (miedo a rayos y truenos).
  • Necrofobia (miedo a los muertos).

Y sobre la fobia social, en mi próximo texto hablaré de una de las fobias sociales más comunes, capaces de destruir la vida de muchas personas e inhibir sus capacidades: la timidez.

Me despido, pero no sin desearles que esta noche tengan un sueño que resulte reparador y constructivo.

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4 comentarios

  1. Me interesaría conocer su punto de vista respecto de la fobia a los botones. La padezco desde muy chico y actualmente no me produce grandes dificultades. Mi principal inquietud es saber si se trata o no de una fobia, ya que la sensación que me produce no es de miedo sino de asco, absolutamente “oral”. Por otra parte las características de reacción ante el objeto es de tinte obsesivo, como lavarme las manos luego de tocar un botón.

    También es llamativo que un botón suelto, una prenda a la que le falta un botón o con un botón distinto al resto me produce mayor repulsión. Leí que Lacan consideraba esta característica en relación con la angustia de castración.

    Pero lo que me resulta más llamativo es lo común de esta “fobia” tan bizarra, siendo todos los testimonios muy similares. En el siguiente link podrá ver un blog que realicé sobre el tema con gran cantidad de testimonios:

    http://pandoradoblog.wordpress.com/2006/10/12/botones-puajjj/

    Saludos!


  2. Pandorado:

    Me parece muy interesante su comentario.

    Primero que nada, yo tengo un acercamiento psicodinámico a la comprensión de las fobias. Por ende, para comprender su fobia tendría que saber qué miedo real está desplazando en el botón.

    Desde el punto de vista simbólico, el botón es una representación del clítoris, como lo son los ojales, que son representantes simbólicos de la vagina o el ano, dependiendo el nivel de desarrollo psíquico en donde se halle la fobia.

    La falta de un botón que usted menciona en Lacan no desentona con lo que le menciono, pues si el botón es representante del clítoris dentro de la simbología psicosexual, la falta de un botón sería la castración femenina, análoga en la masculina por la falta de pene.

    Este temor puede provenir a un desplazamiento infantil del miedo al padre y el terror a fantasías incestuosas inconscientes. Esos dos miedos comúnmente vienen unidos, pues la fantasía de castración por parte del padre tiene su lugar en la venganza de éste ante los deseos incestuosos del niño.

    Sin embargo, como siempre digo, en la psique humana nada es generalizable y su caso no tiene porque adherirse forzosamente a este concepto. La única manera de asegurar el significado de su fobia sería con un conocimiento más profundo de su mundo inconsciente y su forma de simbolizar.

    Le agradezco sus comentarios y, por favor, siga leyendo otros artículos de CarlosDragonne.COM.

    Que tenga buenos sueños,

    Enrique Sánchez


  3. Interesante analisis. Me gustaría saber a que se debe el hecho de tener fobia a un ser querido como la compañera o esposa. O tal vez no se llame fobia que su presencia produzca cierta ansiedad, acompañada de dificultad respiratoria y para dornir, aun cuando uno siente que aún la ama y quiere lo mejor para ella. Y que es una excelente mujer. Y al tiempo, uno se siente muy bien con otras damas, pero está seguro que no la cambiaría.


  4. Carlos:

    No sé si lo que me estás preguntando sea realmente una fobia. No suena a que lo sea. Si fuera una fobia no podrías vivir con ella en la misma casa, así de sencillo.

    Lo que expones es demasiado complejo para que yo pueda tener una comprensión de ello únicamente por medio de lo que me dices. Esa clase de problemas requieren de mucha más información y sus resultados no serían algo que se pudiera compartir en un foro público.

    Si así lo deseas, te comparto mi correo electrónico: buenafuente2007@yahoo.com.mx, para que podamos tener un contacto más amplio.

    Que tengas buenos sueños,

    Enrique Sánchez.



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