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Salud. Amplia Fobia Social: La Timidez

mayo 26, 2009

Por: Dr. Enrique Sánchez, Psicoanalista Clínico

Hace unas semanas, en los textos sobre fobias, prometí entregarles un artículo sobre la timidez. Por razones muy diversas, tuve que retrasar esa entrega y hablar primero del deseo inconsciente. Pero sin olvidar la promesa hecha en aquél entonces, vuelvo a ustedes con él tema prometido.

La timidez es una de las fobias más extendidas a lo largo y ancho de nuestro enorme mundo. Todos alguna vez la hemos sentido y muchos sufren día a día por su causa. Algunos casos de timidez son tan extremos que inhiben completamente a la persona hasta el punto de no permitirles salir de su casa, ir al supermercado o hacer las tareas que para el resto de nosotros parecerían sencillas.

leon_timidoPero primero tomemos todos una misma línea sobre lo que significa la timidez. Quisiera empezar citando lo que expone el Diccionario de Psicología de Galimberti: “Desazón al encontrarse frente a extraños; se manifiesta en un comportamiento titubeante, esquivo o torpe en situaciones de naturaleza social”. Yo preferiría utilizar, al menos por esta ocasión, una descripción un poco más coloquial. Yo explicaría la timidez como el miedo a los demás, miedo a las relaciones sociales o al sencillo encuentro con un ser humano desconocido o a quien no le tenemos confianza, aunque sea conocido.

Y lo peor de la timidez es que ni siquiera podemos engañar a los que nos rodean. Cuando la sentimos, los demás se dan cuenta debido a las muestras físicas como el ponerse rojo, el tropezarse al hablar o hablar muy rápido, los tics, las muletillas, el tartamudeo, el temblor o la sudoración… vaya, no hay manera de ocultar la timidez. En el peor de los casos, la timidez se oculta por medio de un comportamiento contrario; no duden que detrás de todo prepotente insoportable hay una persona tan tímida que prefiere rechazar antes de ser rechazado, humillar antes que ser humillado.fear

¿Pero por qué tanto miedo? ¿Por qué la simple mención de una reunión o una presencia extraña aumentan la presión y ponen a la persona en el más exagerado estado de alerta y miedo? La persona tímida le tiene terror a que otros lo subestimen. Estas personas sufren de un terrible mal que se puede resumir en: “si otro lo dice de mí, es que es cierto”. Aunque no todas las personas que sufren este mal son tímidas, todos los tímidos sufren sin duda este padecimiento. El problema es tan extremo que un astronauta experto puede recibir el comentario de “que mal astronauta eres” y echar por la borda todo su conocimiento solamente porque “alguien” no lo considera (aunque este “alguien” esté maravillosamente desinformado).

Los psiquiatras y neurólogos hablan de inclinaciones innatas hacia la timidez y creo que es algo que no podemos descartar. Pero tampoco podemos hacer menos las influencias ambientales, principalmente las de los familiares más cercanos. Para que una persona tenga la certeza de que en todos lados fallará y será subestimado, en algún lugar debió aprender que siempre se equivoca y que poco vale. Además, esa información debió llegarle en medida constante y por medio de una fuerte autoridad… y que mayor autoridad en nuestra infancia y juventud que nuestros padres. chico_timido

Desde las madres señaladoras y agresivas que se la viven constantemente con el “tonto, inútil, idiota” en la boca, hasta aquellas madres que, sin darse cuenta, sueltan un “no puedes”, “déjame hacerlo yo” o “te estás tardando”, estamos hablando de mamás que le enseñan a su hijo que no tiene la capacidad. Hay quienes golpean a sus hijos por su propia frustración ante la dificultad del niño, enseñando a la pobre criatura que si se equivoca será castigada y lastimada. Hay madres que sobreprotegen a sus hijos como respuesta a su propio miedo de que algo pueda sucederles. También existen madres que constantemente le hacen ver a su hijo que no puede, que no podrá o que no es lo suficientemente bueno. Estos niños (y adultos) resultan unos obsesivos perfeccionistas, luchando la vida entera para demostrarle a su madre (o padre), esté viva o muerta, que sí puede, que es capaz de hacer las cosas de manera perfecta. En la fantasía de esta clase de obsesivos, el no alcanzar la perfección es seguida por lo que la mente entiende como una mirada reprobatoria de papá o mamá.

¡No debe sorprendernos entonces que estas personas sean tímidas! Una reunión social representa una oportunidad de equivocarse mucho, de hacer las cosas mal, de revivir a esa madre o ese padre que les dijeron que nada podrían hacer. O aun peor, en las reuniones sociales se enfrentan a la posibilidad de revivir aquél momento en que su padre, muy quitado de la pena, le dijo a una amistad o a una maestra que “pobrecitos, no podían”, “¿cómo se dice? ¡La maestra te está preguntando cómo te llamas!” y esa clase de cosas.

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“Oiga… No me va a decir que una experiencia vivida tantos años atrás me va andar haciendo tímido a mis cuarenta años”, podrían preguntar… ¡Ah, pero desde luego que sí! Porque no hablamos de una sola experiencia traumática, hablamos de una constante exposición, un constante señalamiento, un juicio sin fin que se extiende a lo largo de los años de nuestra infancia y nuestra juventud. Pronto nuestra mente no podrá discriminar entre quien es una madre cruel y quién es una persona amable. Y la cosa se pone peor, porque mientras más tímida es una persona, más sufrirá el rechazo de los demás y, entonces, su idea será confirmada una y otra vez. ¿Cómo no convencerse cuando estamos encerrados en un círculo vicioso que tanto trabajo nos cuesta ver pero cuyas consecuencias se sufren día tras día?

Me gustaría terminar este texto con “cinco fáciles pasos para olvidarnos por siempre de la timidez”. El problema es que, como en todo lo psíquico, no es nada sencillo. La timidez tiene profundas raíces que se extienden a nuestros primeros años de vida, a nuestra olvidada infancia y a nuestra desenfrenada y rebelde juventud. Muchas personas incluso no recuerdan los elementos que pudieron dar génesis a su timidez, a pesar de que ahí están, esperando a que un profesional de la salud mental los descubra y ayude a destruirlos.

timidez

Sin embargo, lo que sí puedo hacer es dejarles algunos consejos. El primero de ellos y el más importante para la timidez (y toda clase de fobia) es desobedecer al miedo. Tal cual. Si nos da miedo hablar con ese licenciado, con esa chica que nos gusta, con ese amigo con el que nos hemos peleado, debemos apretarnos los pantalones y dar un paso hacia adelante. Si nos da miedo, hacerlo. El segundo consejo sería repetirnos en nuestra mente nuestras capacidades, triunfos y logros; nadie es nunca y en ninguna circunstancia una persona sin valor que no merezca respeto y escucha. El tercer consejo es que por favor respiren hondo, hablen con calma, lentamente. Es mejor que tarden más en decir algo con claridad a que se atropellen y obliguen a su contraparte a adivinar un odioso trabalenguas. Y, finalmente, no intenten esconder la evidencia física de su timidez. Ni con maquillaje se puede ocultar una cara roja como tomate; es mejor aceptar claramente la realidad: “perdone, estoy un poco nervioso” es una frase que no devalúa ni te deja al descubierto, a la vez que hace real y claro el proceso de comunicación y tu estado de ánimo. Aceptar los nervios no te limita, al contrario, te fortalece, porque la persona o personas a las que hablas saben que estas enfrentando un miedo con valentía y eso, aunque no lo creas, te dará un enorme poder.

No puedo irme sin dejarles este interesante vínculo, en donde con unas sencillas preguntas podrán revisar su nivel de timidez. Háganlo y a ver qué les sale. Pero sean honestos al contestar, si no de nada sirve.

Ahora sí me despido, pero no sin desearles que esta noche tengan un sueño que resulte reparador y constructivo.

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One comment

  1. ENRIKE45 DEJO ESTE COMENTARIO QUE, POR ERROR BORRAMOS Y QUE ALCANZAMOS A COPIAR PARA REPONERLO. UNA SINCERA DISCULPA

    Me parece muy acertado que en este artículo se destaque el papel de la educación. Me gustaría insistir en la importancia que para mi debe tener la medidas de prevención en la infancia para que ese niño con una predisposición a ser tímido no se convierte en un adolescente con ansiedad social y en un adulto con serias limitaciones para desarrollar una vida plena.
    Os dejo el enlace a mi blog en donde trato de seleccionar los que para mi son las claves de la fobia social:
    http://enrike45.wordpress.com



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