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Editorial. ¿Un bozal a Internet?

marzo 5, 2010

Por: Genaro Lozano

De Ciudad de México a Beijing, pasando por Teherán, Caracas y en Milán, millones de personas parecen estar viviendo una vida virtual. Cada vez más a nivel mundial los medios informativos tradicionales –televisión, prensa y radio- han tenido que encontrar maneras de renovarse o morir ante el avance de canales secundarios que están viviendo un boom como medios no tradicionales por los cuales la gente se informa, entre otras muchas cosas más.

En particular las llamadas redes sociales, como Twitter y Facebook, principalmente, se han convertido en una plaza pública virtual, en la que lo mismo quienes dialogan por ahí se informan, debaten, organizan marchas, reclaman derechos que recomiendan películas, intercambian recetas, se pasan libros o hacen un servicio a la comunidad al convertirse en una especie de pizarrón en el que se anuncian ofertas de trabajo o búsqueda de desaparecidos en un temblor.

Internet como un arma de doble filo, porque es tal su potencial que causa temor lo mismo en periodistas que sienten la ansiedad de que se les vaya la nota o en ver la cantidad de talento que hay detrás de un twitt, que en la industria discográfica que pelea por los derechos de autor de sus músicos, que en los políticos que no estaban acostumbrados a recibir tantos reclamos ciudadanos.

Sin embargo, la libertad que hoy tiene Internet no está segura en ningún lado. Precisamente en el mundo, parece haber dos tendencias. Por un lado, la de países como Estados Unidos que precisamente han decidido hacer de la libertad del Internet una columna de su política exterior, y, por el otro, la de países que le tienen tanto miedo a la combinación de información libre-creación de comunidad-ciudadanización que se crea en Internet que han buscado el prohibir, limitar o censurar a como dé lugar su uso, como sucede en China, Corea del Norte, Irán, Cuba y Venezuela.

Sin embargo, dentro de esa lista de países libres y democráticos ha habido recientemente un peligroso precedente para la libertad del Internet. En Italia una corte tomó una polémica decisión al sentenciar a la cárcel en ausencia a tres directivos de Google por “haber permitido” el que se subiera un video a Google Videos en el que un niño autista es maltratado por sus compañeros de escuela en la ciudad de Turín.

La sentencia es polémica porque toca el tema de la libertad de expresión, pero también el de la dignidad de las personas, el del respeto a los menores de edad y el derecho a la privacidad. De acuerdo con la asociación italiana Vivi Down, Google violó el derecho a la privacidad del estudiante al permitir ese video en su página web, mientras que para el vocero de Google los directivos culpados son inocentes porque ellos no se encargaron de subir ese video y es una cuestión de libertad de expresión.

El tema es interesante y en efecto podría suscitar un debate mundial sobre qué es Google y otros buscadores parecidos. Si son una herramienta de búsqueda de información al servicio libre y sin filtros de sus usuarios o si son sujetos a la regulación de sus contenidos como cualquier otro medio.

De igual forma, en el fondo, el debate también se enmarca en una discusión que poco a poco empieza a sonar más fuertemente y es la negociación de ACTA, un acuerdo multilateral por medio del cual se monitorearía qué es lo que los usuarios de Internet estamos bajando por Internet. Es decir, como explican Antonio Martínez y la internacionalista Ana Vega, este acuerdo es un freno al desarrollo que intentaría supervisar en aras de proteger los derechos de autor y combatir la piratería. Lo que no queda claro aún es cómo se supervisaría y cómo se aplicaría tal acuerdo, porque las negociaciones son secretas y dejaron a los consumidores fuera.

Lo único cierto hoy, y aunque parezca una obviedad, es que el futuro del Internet como lo conocemos hoy podría no ser así en el futuro. Por ello, países como Estados Unidos empiezan a tomar un enfoque de defender la libertad de Internet como un derecho humano, aunque para algunos twitteros tratar el Internet como un derecho humano es un error. ¿Es posible o imposible censurar y monitorear el Internet como sugiere la parodia de abajo? ¿Ustedes qué piensan? Cuéntame por Twitter @genarolozano

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One comment

  1. Cualquier tipo de censura, restricción o clausura a la libertad de expresión es un fehaciente instrumento de poder. Al Sistema no le conviene que el pueblo conozca, entre menos sepa el pueblo mucho más manipulable será y es mucho más fácil de controlarlo. Sólo tú decides qué ver y qué leer, absolutamente nadie tiene por qué determinar qué te conviene y qué no. El Sistema le teme a quienes piensan por su propia cuenta y no temen en decir lo que piensan y siente a los cuatro vientos. Los cibernautas debemos unirnos para doblegar a cualquier poder censurador; contra la censura más información, más datos.



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