h1

Editorial. Calderon en Washington, ¡Son las armas!

marzo 7, 2011

Por: Genaro Lozano

Una vez más se anuncia una visita del presidente calderón a Estados Unidos y un encuentro con su homólogo estadounidense, el presidente Barack Obama, y una vez más se escuchan las preguntas: ¿A qué va? ¿Por qué ahora? ¿De qué sirve? y los sospechosismos de la gente que cree que el presidente va porque “lo llaman de Washington a rendir cuentas” o que va a continuar con el “servilismo de México”.

 

En general los encuentros presidenciales siempre deben ser bienvenidos. Las reuniones entre los presidentes de dos países son una oportunidad que, bien usadas, permiten destrabar temas que se encuentran congelados en una relación entre dos países.

Es cierto, la relación bilateral entre México y Estados Unidos tiene un andamiaje burocrático inmenso. Son miles los burócratas del Poder Ejecutivo quienes se encargan todos los días de darle continuidad a la relación. Desde los embajadores Arturo Sarukhán y Carlos Pascual hasta los agentes aduanales de ambos lados de la frontera, todos con sus distintas responsabilidades se encargan de mantener esta relación a flote. Y sin embargo, en cualquier relación bilateral, y en específico en la de México y Estados Unidos, se necesita siempre el toque final: el diálogo constante entre los presidentes y la supervisión permanente de ambos.

Ahora bien, son menos de 24 horas las que el Presidente Calderón tendrá en Washington DC, pero son horas que tendrán que ser muy aprovechadas. En efecto, la visita, nuevamente anunciada con poca antelación, se da bajo la coyuntura del reciente asesinato del agente estadounidense Jaime Zapata y en el contexto de la revelación de que el diario La Jornada tiene unos 3 mil cables de la diplomacia estadounidense, los famosos Wikileaks, que empiezan a ser dados a conocer.

 

Además de lo anterior hay otra coyuntura que es mucho más interesante e importante y que es a la obedece más esta visita. Desde enero pasado, Estados Unidos tiene un nuevo Congreso, dominado por los republicanos. El presidente Barack Obama ya no goza del control de su partido de ambas cámaras. Durante su visita, el presidente Calderón se reunirá con John Boehner, el nuevo líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes.

Si el diálogo entre presidentes es importante, dialogar con el Congreso estadounidense es un imperativo. El representante Boehner tiene hoy el control del tráfico legislativo y durante el encuentro del Presidente Calderón con este legislador seguramente se tocará el tema del asesinato del agente Zapata en México.

Hemos conocido información de que el arma con la que fue asesinado Zapata en San Luis Potosí provenía de Texas y esta nota se está repitiendo hasta el cansancio en los medios mexicanos –pero no en los estadounidenses. Después de todo, Jaime Zapata no es Enrique Camarena y 2011 no es 1985. El presidente Calderón hará un enorme esfuerzo por tratar de sensiblizar a Boehner y a los congresistas estadounidenses con los que se reúna sobre el hecho de que son mayoritariamente las armas provenientes de cuatro estados fronterizos las que se están usando en la violencia en México, como reveló un informe preparado por la GAO, una oficina de investigación del Congreso estadounidense. La forma en la que murió el agente Zapata es en efecto una prueba más de que el Congreso de Estados Unidos necesita hacer algo al respecto.

Recientemente, la Secretaria Hillary Clinton había anunciado en Guanajuato México que la Administración Obama buscaba una autorización del Congreso para que la Oficina del Tabaco, Alcohol y Armas (ATF) llevase un registro de personas que compran algunos tipos de armas semiautomáticas y de calibre superior a 22 en un intento de controlar el tráfico de armas hacia la frontera en los estados de Texas, Nuevo México, Arizona y California.

A fines de febrero, la Cámara de Representantes, liderada por Boehner, rechazó darle esa autorización a la ATF. De nada sirvió un último intento por parte del gobierno de Obama por limitar esa autorización a simplemente llevar un registro de las personas que compraran o vendieran dos o más armas de forma consecutiva en el transcurso de cinco días.

La visita de Calderón obedece sobre todo a este fracaso binacional en lograr la autorización del Congreso estadounidense y es un fracaso binacional porque el rechazo de esa iniciativa ocupa en primer lugar al Presidente Obama, que tal vez hizo poco por cabildear al Congreso para que autorizara esta facultad a la ATF, pero también un fracaso del gobierno de Calderón y en específico de la Embajada mexicana en Washington que no logró sensibilizar a los legisladores estadounidenses sobre la importancia de esta iniciativa de registro de armas.

El cabildeo en el Congreso estadounidense por parte de gobiernos extranjeros es una práctica común y frecuente. Jorge Montaño, el ex embajador de México ante Estados Unidos, narra en sus memorias “Misión en Washington” cómo se dio este proceso de cabildeo a favor del TLCAN con un Congreso adverso entre 1993 y 1995 y cómo él, como Embajador de México, habló constantemente con legisladores, académicos, empresarios, grupos de sindicatos, líderes de opinión, y toda la famosa Comunidad de Washington, sobre el TLCAN en ese momento. Será muy interesante leer las memorias de Sarukhán cuando deje el cargo en el que ha estado todo lo que va del sexenio.

Por ultimo, este encuentro entre los presidentes Calderón y Obama es de las últimas ocasiones en las que se reunirán antes de que arranque oficialmente el calendario electoral a ambos lados de la frontera. Obama ya está en campaña por la reelección y Calderón enfrentará la sucesión presidencial el año que entra. De hecho, conforme vaya avanzando el año, a Obama y a los actores políticos en Estados Unidos les interesará más reunirse con los precandidatos presidenciales mexicanos que con el Presidente Calderón, que ya va de salida.

En lo que queda del 2011 y durante todo el 2012, Calderón y Obama se concentrarán en asuntos domésticos y la relación bilateral será sometida a un enorme escrutinio durante las campañas electorales a ambos lados de la frontera. La violencia en México será de los temas dominantes en la elección general estadounidense y la guerra contra el narcotráfico dominará la sucesión presidencial mexicana. Por ello, el encuentro de hoy y mañana se da en un escenario tenso, con una oportunidad de Calderón al hablar con Boehner, pero con fracasos recientes en torno a la ATF. A final de cuentas, este encuentro es una de los últimos encuentros antes de que venga el terremoto electoral para ambos presidentes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: