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Libros. Micro (Crichton y Preston, 2012).

julio 14, 2012

Por: Enrique Lores   

Después de éxitos como “Jurassic Park”, “Congo” y “La Esfera”, Michael Crichton murió sorpresivamente en 2007. La mayoría de sus libros han sido adaptados al cine e incluso él llegó a dirigir algunas películas de los años ochenta. Luego de morir, su familia encontró dos libros en el disco de su computadora. El primero fue una novela ya terminada llamada “Pirate Latitudes”, publicada en 2010. El segundo estaba escrito al 80% con una introducción a medias. La editorial llamó a otro escritor, Richard Preston, para que terminara la novela. Este año, el segundo libro póstumo de Crichton, el último de su carrera, llegó a las librerías. Lo que sigue es mi postura sobre “Micro”.

La novela comienza cuando un espía industrial es contratado para colarse en una compañía llamada Nanigen, con base en Hawai. Al parecer, Nanigen trabaja con una tecnología nunca antes vista. ¿Cuál? Nadie sabe, pues todos los empleados de la compañía lo mantienen en el mayor de los secretos. Cuando el espía llega, se sorprende de que no haya cámaras, alarmas o algún sistema de seguridad en los pasillos del lugar. Cree que su trabajo será más fácil, hasta que una cortada aparece en su frente. Se da cuenta que está sangrando, pero no le da importancia… hasta que una profunda cortada aparece en su pierna. Se asusta y sale corriendo del lugar. Muerto de miedo, llega a la oficina de aquél que lo contrató y cierra la puerta con seguro. Al día siguiente, la policía local se encuentra con una oficina cerrada y, dentro, tres hombres que se desangraron hasta morir, con finas cortadas por todo el cuerpo y sin que hubiera una navaja cerca de la escena… el espía industrial es uno de esos hombres.

Con esta secuencia misteriosa inicia la novela. Como siempre en los libros de Crichton, tenemos más o menos idea de qué diablos es lo que está pasando, pues en sus inicios siempre nos encontramos a personajes de soporte que se ven afectados directamente por lo que es la base de la historia. En “Jurassic Park” una niña es mordida por una “lagartija extraña” que, nos enteramos después, era un dinosaurio traído a la vida a través de la magia del ADN. En “Timeline” una pareja se encuentra a un hombre cuyas venas no se conectan las unas con las otras; después nos enteramos que tuvo problemas al regresar de un viaje en el tiempo. En “Esfera” el gobierno encuentra al fondo del mar una nave que parece venir del futuro y que, sin embargo, tiene 300 años de antiguedad.

Nanigen es una empresa fundada por Vin Drake y Eric Janesen, quienes se encargan de hacer investigaciones para farmacéuticas. Al decir de ellos, su misteriosa nueva tecnología va a salvar la vida de millones alrededor del mundo, pues les da acceso a la naturaleza como nunca antes había sido posible para el hombre. Juntos, invitan a un grupo de jóvenes científicos a que se unan a su compañía. Uno de estos jóvenes científicos, experto en venenos y toxicidad es el hermano de Eric, Peter Janesen.

Encantados de trabajar en una compañía multimillonaria y curiosos por ver cuál es la novedosa tecnología, el puñado de estudiantes viaja a Hawai para ver las instalaciones de Nanigen. Un día antes del viaje, sin embargo, Eric Janesen desaparece y, según la policía, está muerto luego de que su yate experimentara problemas técnicos. Lo último que se sabe de Eric es que, antes de saltar al agua para escapar del choque contra los arrecifes, le mandó un mensaje de celular a su hermano: “no vengan”. Peter no cancela su viaje, a pesar de la petición de Eric. Juntos, los estudiantes llegan a Hawai a conocer las instalaciones.

Como es típico de Crichton, sus historias son aventuras en las que un puñado de personajes son lanzados a un lugar peligroso en donde tendrán que valerse de todas las herramientas posibles para sobrevivir. Lo que hace especiales a sus libros es el hecho de que respalda la aventura con un montón de ciencia, dándole a elementos de ciencia ficción un realismo que pocos han logrado tan bien como él. En “Jurassic Park” logró convencernos de que traer dinosaurios a la vida en pleno siglo veinte podría suceder; en “Timeline” se convirtió en el primer autor que dice cómo funciona un viaje en el tiempo, en lugar de sólo afirmar que la máquina del tiempo existe. En “Prey” presentó una temible pero realista forma de usar la nanotecnología… En “Micro” nos expone una manera realista (aunque dentro del campo de la ciencia ficción) para encoger a una persona hasta que quede del tamaño de un frijol.

Cuando Vin Drake les estaba explicando a los alumnos que la famosa tencología de Nanigen es encoger a personas y vehículos para mandarlos al mundo natural y tener alcance a un universo microscópico, Peter lo acusa de la muerte de su hermano. Drake, que fue el principal responsable, quiere evitar que los estudiantes hablen, así que los reduce al tamaño de una mosca y los libera en una salvaje selva hawaiana. Sin nada con qué defenderse, los científicos tienen que sobrevivir a los peligros de la selva, que en este caso son libélulas, ciempies, avispas y toda otra clase de insectos que nosotros podemos aplastar con facilidad pero que para ellos tienen el tamaño de camionetas familiares.

¿Les suena familiar? No sé si les haya tocado, pero el argumento es casi igual al de la película “Querida Encogí a los Niños” de Walt Disney, en donde los hijos de un científico son encogidos y abandonados en el jardín de la casa. En aquella historia, como en ésta, la lluvia es mortal, los escorpiones son como dragones y el pasto se convierte en edificios de diez pisos a los ojos de nuestros protagonistas. La diferencia es que esta historia es mucho menos romántica. Aquí, las hormigas no son amigas de los seres humanos y la tierra misma está poblada con toda clase de creaturas poco amables. Crichton no sólo nos cuenta una historia emocionante y divertida, sino que nos deja ver lo cruel que es el mundo de los insectos y lo cruel que es, en realidad, la vida como tal.

En su introducción incompleta, Michael Crichton nos dice que los niños de ahora están tan acostumbrados a estar metidos en casa y pegados a sus televisiones, que poco saben sobre el mundo natural, son incapaces de reconocer unos árboles de otros, unos insectos de otros. Como especie, ya no sabemos estar en contacto con la naturaleza. En este libro, nos expone el más peligroso de los campamentos y, como siempre, aprovecha su aventura para llenarnos sus páginas de datos interesantes, descubrimientos científicos y un conocimiento sobre el mundo de los insectos que nos abre los ojos. Lo mejor es que no pasa de la aventura a la exposición de un modo aburrido, sino que sabe combinar ambas cosas para educar a su lector sobre el universo microscópico al mismo tiempo que lo entretiene con una historia de aventuras que mantienen al borde del asiento.

Y digo de aventuras por no decir de terror. Los datos duros sobre los insectos son espeluznantes y uno agradece a cada página ser mucho más grande que ellos, no cabe duda de que que serían los dueños del mundo de tener mayor tamaño. Como siempre, toda esta información no está sacada de la manga, sino que Crichton nos regala una bibliografía bastante amplia una vez que la historia llegó a su fin. Como “Jurassic Park” revivió el interés por los dinosaurios en los años noventa, no dudo que “Micro” ponga el tema de los insectos en la boca de todos (sobre todo cuando salga la película).

Ya cerca del final el libro cae en situaciones que son demasiado forzadas e incluso ridículas. Personalmente responsabilizo de esto al otro escritor, Richard Preston, pues en todo el trabajo de Crichton nunca encontramos esta clase de situaciones, se sienten ajenas al resto de la historia y, más aún, al resto de su bibliografía. Pero eso no quita que “Micro” sea una buena novela. No es un libro que pretenda ser la obra literaria del siglo, me queda claro, pero sin duda que le brinda al lector un montón de diversión, ansiedad y, gratuitamente, muchísima información sobre el mundo de los insectos y el ciclo de la vida como se desarrolla bajo nuestros pies. Es un libro que me recuerda los mejores trabajos de Crichton y que me lleva a extrañarlo. Se despidió con una buena obra, no una de sus mejores pero sí una que lo representa orgullosamente.

Yo, en lo personal, voy a extrañar su estilo y su compromiso constante con la ciencia, la educación científica y, sobre todo, su incansable lucha contra la inmoralidad científica. Crichton siempre estuvo preocupado por los avances científicos en malas manos, en manos demasiado interesadas en el dinero, buscadoras del beneficio económico por sobre todas las cosas. Por ello o siempre encontramos en sus novelas que los más grandes avances de la ciencia y la técnica terminan siendo usados para la destrucción del hombre o el beneficio de unos cuantos sin importar las consecuencias.

Lo recomiendo mucho, especialmente si les gustan los Best Sellers en general o libros de Michael Crichton en particular. Actualmente se consigue sólo en inglés, en las tiendas Sanborns de todo México. Para que se publique en español, creo que tristemente tendremos que esperar hasta que salga la película.

¡Un Abrazo!

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