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Libros. Howl’s Moving Castle (Wynne Jones, 1986).

enero 20, 2013

Por: Enrique Lores     Lores

Hayao Miyazaki nos presentó en el 2004 su película animada “El Increíble Castillo Vagabundo”  (Hauru no Ugoku Shiro por su nombre en japonés). El filme se convirtió al instante en un clásico para no pocos fanáticos del cine en general y los filmes animados en particular. Sin embargo, son pocos los que saben que la historia es una adaptación de la novela inglesa del mismo nombre, publicada desde 1986 por la autora Diana Wynne Jones. Después de ver la película una y otra vez, ensimismado por sus imágenes y encantado por su guión, decidí echarle un ojo a la novela que, me imaginaba yo, rellenaría huecos de la película y me brindaría una experiencia mucho más rica, como suele suceder cuando ponemos lado a lado un libro y su versión cinematográfica.

Howls Moving Castle

Primero que nada, tengo que aceptar que no pude acercarme al libro de manera directa y lo hice esperando que me contara la misma historia que la película pero de manera más profunda, más intensa, más completa. Inicio con esto porque comúnmente evito comparar los libros con las películas, pero en este caso el filme es tan grande y reconocido y el libro tan oscuro y olvidado, que no pude dejar de pensar en la versión de Miyazaki mientras mis ojos corrían por las palabras de Jones.

Todo comienza cuando Sophie Hatter, la joven hija de un sombrerero en el reino de Ingary, es convertida en anciana por la Bruja Calamidad, una hechicera malévola que es enemiga del rey y temida por todos los habitantes del reino. ¿Pero qué hizo Sophie para merecer esto? Pues conocer al mago Howl, el mayor enemigo de la bruja (y no dejarla satisfecha con la calidad de sus sombreros). Ahora, como anciana, Sophie tiene que alejarse de sus seres queridos y buscar la manera de deshacer el hechizo.

Mientras se aleja de su familia, se topa con el Castillo Vagabundo de Howl, un mago famoso por su maldad y su gusto por devorar el corazón de las muchachas más bonitas del reino. Sin sentir miedo de ser atacada por el mago ya que ella en realidad se ve como una anciana, se convierte en la mucama del castillo y promete limpiar cada esquina y poner cada anaquel en orden. Y mientras hace esto, hace un trato con Calcifer, el demonio de fuego que controla el castillo vagabundo: deberá descubrir cuál es el trato que existe entre él y Howl y romperlo. Lo malo es que Sophie debe descubrir por sí misma cuál es ese trato y nadie puede darle pistas.

El trabajo de Sophie no será fácil, mucho menos cuando la Bruja Calamidad está persiguiendo a Howl para matarlo y el rey lo está persiguiendo para que se convierta en el mago oficial de la corona. El mago debe huir de ambos, de la bruja por miedoso y del rey por haragán. Y Sophie está atrapada al centro de todo ello sin poderse mover con libertad ya que sus huesos ancianos limitan su vida y hasta su pensar. En un mundo que acepta la magia como lo más normal del día a día y sin que ella pueda vociferar su padecimiento, el trabajo de Sophie no es fácil por donde se le busque.

Calcifer

Y con ello Jones nos toma de la mano para viajar a este reino mágico durante poco más de trescientas cincuenta páginas en un libro que está claramente creado para los niños. Y aquí está el primer traspié. La caricatura puede ser disfrutada por personas de todas las edades, pero no creo que tenga tanta riqueza para un niño como la tiene para un adulto. El filme del director japonés tiene muchas lecturas y muchos niveles de lectura. El libro no. Es una novela para niños y no puede ser más para niños, simplifica las cosas hasta el hartazgo y facilita cada paso de la narración.

Los personajes que en el filme son poderosos y profundos aquí no son más que una estampa bidimensional cansada y frustrante. Howl es un personaje que aparece de vez en cuando para hacer necedades, decir necedades y mostrarse interesante en donde sólo existe un ser humano superficial que no tiene objetivo ni lucha alguna, sino objetivos que la autora se va sacando de la manga al pasar de las páginas. Dicho sea de paso, el libro ocupa muchísimas más páginas de las necesarias, es lento y con más escenas inútiles de las que son útiles. Está lleno de paseos y estancias en el castillo que pudieron haberse eliminado sin afectar la historia. Esto lo hace demasiado lento y, peor, aburrido… Hay veces que no sabemos hacia dónde va la historia ni para qué.

Los personajes se la pasan haciendo cosas que entendemos qué son pero no entendemos para qué sirven. El asistente de Howl, un joven aprendiz de magia llamado Michael, no hace más que pasársela todo el libro intentando hechizos y mezclando pociones. ¿Para qué? Quién sabe. Si no las logra completar y si las logra completar nos da lo mismo. Del mismo modo sucede con Sophie, que limpia acá y limpia allá nada más, convirtiéndose en una protagonista por accidente. No busca las cosas, no busca resolver el misterio, no busca otra cosa que no sea limpiar el castillo y el argumento avanza sin que ella mueva un dedo por ello.

La magia fue algo de lo que más me frustró. La autora nunca explica de manera clara cómo es que funciona la magia en su mundo. Se sabe que en una novela que crea un mundo inexistente, el autor debe hablarnos de las reglas que manejan ese mundo y comúnmente debe hacerlo desde los ojos de un personaje que es tan neófito como nosotros. No por ello Lucas eligió a Luke, un joven inexperto que nada sabe del mundo, para mostrarnos la galaxia y el funcionamiento de La Fuerza; no por ello Rowling mantuvo a Harry Potter alejado del mundo de la magia durante once años, aun siendo él un mago; y sólo por dar otro ejemplo, no por nada Tolkien nos enseña su Tierra Media desde los ojos de sus hobbits, quienes jamás dejaron La Comarca y que se enfrentan, junto a nosotros, al mundo de la oscuridad y de la luz.

Diana Wynne Jones, la autora

La magia, además, es selectiva. En una escena Howl y la Bruja Calamidad tienen una lucha de poder en la que exhiben ambos una gama de poderes impresionantes: monstruos, vientos, imágenes falsas, criaturas formadas de la nada, una batalla en la que están ambos bastante equilibrados; al final (sin explicar de manera clara el porqué) Howl vence a la Bruja sin mayor problema y la asesina con una simpleza asombrosa. ¿Hay toda una escena dedicada a la muerte de la antagonista? No, de hecho se le brindan dos líneas a su muerte y después… ¡a lo que sigue! Y lo que sigue es el cierre más apresurado que he tenido frente a mis ojos en mucho tiempo, la autora termina su novela y ata todos los cabos sueltos en un par de páginas, dándole a cada cabo dos o tres líneas. Frustrante e insatisfactorio como pocos.

Este es, sin duda alguna, uno delos poquísimos casos en donde la película es infinitamente mejor que el libro. Hayao Miyazaki tomó una historia simplista, superficial y aburrida y la convirtió en una historia de valor, de humanidad y de amor que ataca los prejuicios y analiza los caminos que encuentra el destino para salvar nuestras almas de nuestras propias malas decisiones del pasado. Maravilloso. La relación que Sophie y Howl tienen en la película trasciende al tiempo, la relación que tienen en el libro es una payasada superficial que me hizo sorprenderme al ver que al final estaban enamorados. ¿Por qué? Howl odió a Sophie todo el libro y ella siempre opinó que él era un orgulloso, egoista y despreocupado holgazán… ¿Por qué se enamoran? En la película ambos salvan al otro, ambos ayudan al otro a crecer, a conocerse y reconocerse… El libro sencillamente no construye relaciones interesantes entre los personajes.

Sophie Speaks with Calcifer

En resumen, es un libro para niños que no es aburrido por ser para niños, es aburrido porque no se trata de nada, no pasa nada, hay ocasiones en las que pasan páginas y páginas sin una historia que contar, sin hechos que tengan consecuencias, sin que los personajes cambien, aprendan o crezcan por sus propios motivos, sino por la pluma de una autora que lleva hacia adelante su historia de manera forzada. No sólo no hay nada en este libro que me haya atrapado, sino un par de detalles que me hicieron sentir un profundo rechazo, como ver juegos de computadora en una época casi medieval o encontrar referencias demasiado obvias y cínicas al “Señor de los Anillos” (la casa de Howl en Gales tiene sobre la puerta un letrero que dice: “Rivendell”).

No lo recomiendo. Ni para adultos, ni para niños. Sin embargo, recomiendo el filme como una de las mejores películas animadas de todos los tiempos. Ahora que si van a leer el libro, léanlo antes de ver la película, quizá les parezca que pasa sin pena ni gloria… pero si lo leen después de ver la película, lo van a odiar y les resultará una profunda decepción.

¡Buena Suerte!

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2 comentarios

  1. ¿Qué el libro de Wynne Jones es decepcionante?
    Disculpa, pero discrepo profundamente contigo.

    Primero, me presento como una amante de las películas del estudio Ghibli, y una fiel seguidora de Diana Wynne Jones. ¿Cómo comenzó todo?. Vi Hauru no ugoku shiro primero, y de inmediato se transformó en mi película favorita; la vi una y otra vez, dejándome embelesar por la belleza y el nivel de la animación de mi estudio animado favorito, y a la vez por las sutiles y profundas melodías con que Joe Hisashi siempre acompaña los filmes dirigidos por el respetado director Hayao Miyazaki.

    Sucede que tal como te sucedió a ti, quise saber más sobre la historia que me atrapó de buenas a primeras, y a pesar de ser de lejos, encargué el libro a otro continente para satisfacer mi capricho.

    Fue entonces cuando, como buena lectora que soy, al momento de comenzar a leer el libro, me desprendí de todo lo antes conocido; ya que se, que en la buena práctica, el original debe ser siempre lo primero a lo cuál uno debe acceder, ya que lo que viene después nunca pasa de ser una copia (y eso no excluye el hecho de que existen copias buenas y copias malas). Sucede que no me costó demasiado desprenderme, ya que la historia de Diana era muy diferente a la que yo ya conocía, en mi cabeza la obra era completamente distinta, ni siquiera eran los mismos personajes, exceptuando al Mago Howl y a la bruja Calamidad tal vez, si mal no recuerdo. Sophie una chica pelirroja que desde siempre tuvo habilidades mágicas, Michael, que no es un niño, sino un joven que en el libro tiene mucho más protagonismo al relacionarse amorosamente con una de las hermanas de Sophie (que no es una como se muestra en la película, sino dos, Martha y Lettie) y otros mil etcéteras, para mí fueron sinónimo de que la trama en el libro era mucho más compleja que en la película. Y discrepo contigo en que es para niños, ya que si tiene un nivel de complejidad considerable, al hacer alusión a muchos más personajes, partiendo, y porque también los escenarios son muchos más complejos, la trama que se desenvuelve entre ellos y las descripciones en cuanto a ambos, tampoco son una cuestión de críos ¡Que va!.

    Sobre la alusión a Rivendel quisiera decir que cuando leí esa parte también recordé el Señor de los Anillos, y tengo conciencia que el libro de Wynne Jones fue posterior, pero eso no denota que sea una referencia “cínica”, a ella simplemente le gustaban los cuentos de Tolkien, de hecho asistió a conferencias de él, ¿y qué? solo fue usar un nombre! no como lo que hizo Rowling (también leí toda la saga de HP y me gusta mucho, pero debo ser objetiva en este punto), quien usó la idea de los carruajes tirados por “caballos invisibles” y la explotó. Obviamente eso es más cínico, no crees?, ya que ahora la gente atribuye esa idea a Rowling, que claramente se puede deducir fue lectora de Jones.

    Otro punto que me pareció muy extraño es cuando dijiste que en el libro no hay relación alguna entre el Mago Howl y Sophie, ¿Que se enamoraron de la nada dices? ¡Patrañas! jajaja, acaso obviaste el pequeño detalle de que Calcifer es el corazón de Howl? ¿Quién dejó entrar a Sophie en el Castillo para comenzar? ¡Calcifer!.

    Te aconsejo que releas el libro y te saques de la mente la historia original para que lo disfrutes y te liberes de los pre-juicios. De verdad, el libro es muy bueno, yo personalmente después de leerlo me cuestioné el que Hayao haya cambiado tantas cosas a las cuales les podría haber sacado partido. Y obviamente no me gustó para nada que haya puesto una guerra donde no había más que una batalla interna entre los protagonistas y sus corazones.

    Lo demás lo dejo a tu juicio. Pero debo concluir que es una aberración el basurear un libro de Wynne Jones.

    Saludos desde Chile!.


  2. Nikki:

    Muchas gracias por tu comentario. Obviamente no estamos de acuerdo en muchas cosas, pero valoro enormemente que te hayas tomado el tiempo de dejar un texto tan personal y detallado en el blog. Tú consideras que es una aberración basurear un libro de Wynne Jones, respeto tu punto de vista.

    En lo personal no encontré en él nada que me atrapara, y no por el prejuicio del filme que vi previamente, como parece ser tu idea, pues aun sin el filme de Miyasaki, el libro me hubiese parecido pobre y sin una historia que se asiera de mi cabeza. No he leído otras obras de esta autora y quizás lea los otros dos libros de la trilogía… pero no me urge hacerlo porque, sencillamente, repito, “El Castillo Vagabundo” no logró atraparme ni con su historia, ni su estilo, ni sus personajes, ni el facilismo de su clímax.

    Tú claramente consideras las cosas de manera diferente. Maravilloso, cada quien tiene derecho a su opinión y a sus conclusiones, por ello te invito a seguir leyendo más textos aquí en Carlosdragonné.COM y a seguir dejando esta clase de comentarios.

    Un abrazo,
    E.



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